CORAZONES, UNA DELICIOSA TRADICIÓN CROATA Reafirmando el valor que el acervo y las costumbres tienen en las culturas, la comunidad croata en Argentina comparte su antigua y reconocida costumbre de demostrar afecto regalando un Licitarsko Srce, tradición que en el año 2010 fue incluida en la lista de la UNESCO del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Croacia ha cobrado un gran reconocimiento por su atractivo turístico, y como cualquier otro país su cultura posee una tradición propia que perdura en el tiempo. El Licitarsko Srce, podría traducirse como Corazón en licitación, se entrega en distintas fechas célebres como una muestra que ese corazón ya no está en licitación, sino que tiene dueño. 

En el mundo son muchos los descendientes de emigrantes croatas que ayudan a perpetuar la herencia de un país maravilloso. En Argentina dan cuento de ello los resultados del Primer Censo Digital de los Croatas y sus descendientes en la República Argentina, censo que continúa abierto y aún pueden sumarse ingresando aquí, o a través de sus redes Instagram, Facebook y Twitter: @censocroata. 

La gastronomía croata, por su parte, es rica de norte a sur y de este a oeste, tanto en una gran ciudad como en una pequeña. Algunos platos típicos muestran además, la influencia de países vecinos como Turquia, Austria-húngria y grecia, los cuales se adaptan al gusto local.

Los pasteles de masa de jengibre y miel de colores asumieron con la época características únicas y específicas, tanto por el esmalte rojo brillante como por su decoración singular. Habitualmente llevan escrito en su parte superior una frase de amor, y pegado en el centro un pequeño espejo o un papel con versos de algún poeta o mensajes de quien hace el regalo.

Históricamente en la Edad Media los Licitare se preparaban en conventos europeos en moldes de madera y se entregaban a los pobres como una limosna dulce. Poco a poco, tanto los ingredientes como el espíritu de estos corazones fueron evolucionando y ya en el siglo XVIII eran especialmente populares en el norte y centro de Croacia. Ninguna feria, fiesta religiosa o celebración puede disfrutarse sin los estantes llenos de corazones.   

“Nuestra identidad surge como consecuencia del conocimiento y estudio de las costumbres de nuestros antepasados croatas, ya que sólo se ama lo que se conoce y la gastronomía representa un activo importante que nos ayuda a preservar nuestra cultura y tradiciones. Por ello y para que las generaciones futuras puedan continuar compartiendo la riqueza gastronómica de Croacia compartimos una de sus recetas”, destaca la Dra. Jelena Nadinic, miembro del Consejo de los croatas fuera de la República de Croacia y una de las responsables del Censo Croata.

La tradición de regalar licitare se popularizó tanto que hoy es considerado un souvenir infaltable en la valija de cualquier turista, y cada ciudad tiene el suyo característico. Muchas familias conservan los corazones de sus antepasados que fueron pasando de generación en generación, así como las secretas recetas de tintes y amasado. Conocer las tradiciones de un país es la llave para aprender sobre sus comunidades y cultura”, señala la Dra. Iva Vidić, también responsable del Censo Croata y miembro del Consejo de los croatas fuera de la República de Croacia.

Receta tradicional

Ingredientes para la masa, aprox. 60 porciones: 1 kg de azúcar, 2 ½ tazas de agua, 2 cucharadas de polvo para hornear, 2 kg de harina común, saborizantes con gusto a jengibre, canela y esencia de vainilla. 

Ingredientes para el esmalte rojo: 340 g de azúcar,  250 ml de agua y colorante alimenticio.

Ingredientes para el glaseado real: 450 g de azúcar impalpable, ½ cucharadita de crémor tártaro y 3 claras a temperatura ambiente.

Procedimiento: Disolver en una cacerola mediana el azúcar con el agua a fuego lento. Dejar enfriar a temperatura ambiente y precalentar el horno a 180°.

En un tazón grande mezclar el polvo de hornear, la harina y los saborizantes predilectos e incorporar la preparación del azúcar y el agua una vez que se haya enfriado y amasar suavemente. Integrados los ingredientes extender la masa sobre una superficie enharinada y cortarla con los moldes elegidos. Colocarlas en una placa apta para horno y hacer un pequeño agujero con el apoyo de un palillo en la parte superior de cada galleta. 

Llevarlas al horno por 8 minutos o hasta que estén doradas. Una vez frías pasar una pequeña cinta por el agujero y sumergirlas en el glaseado rojo. Luego, con la ayuda de la cinta dejarlas secar en un lugar templado.

Preparación del Glaseado Real: En un tazón grande, batir el azúcar, el cremor tártaro y las claras de huevo entre 7 a 10 minutos, o hasta que se integren completa y homogéneamente. Si el glaseado aún queda muy espeso puede agregar azúcar impalpable para que adopte la consistencia deseada. 

Cuando el glaseado esté listo se debe cubrir completamente el tazón con papel film, esto  ayudará a  que el glaseado no se seque y se pueda utilizar en una manga para decorar según arte.

Una vez terminadas y decoradas las galletitas, se puede pasar una cinta roja por la perforación para que estén listas y puedan ser regaladas.

Quienes quieran conocer más acerca de los productos gastronómicos u otros productos croatas pueden hacerlo ingresando aquí.

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