La idea de Luisa’s tomó forma entre 2019 y 2025, cuando Cámara, dueño de The Food Truck Store, y Candegabe -músico y comunicador conocido en redes como Sandals- realizaron distintos viajes a Estados Unidos. En uno de ellos, “Buscando el mejor slider del mundo”, visitaron casas emblemáticas de Indiana, Michigan y Kentucky y se dieron cuenta de que en Argentina no existía un lugar así, con esa mística. “Ahí entendimos que el slider no es una hamburguesa más chica. Es otra cosa. Una experiencia de barra en la que el producto es simple, la ejecución es precisa y el método está intacto desde hace más de un siglo”, explica Rodo. A diferencia de la smash burger o la hamburguesa de autor, el slider es un método de cocción con técnica propia. En Luisa’s el medallón es cuadrado para aprovechar al máximo la superficie de la plancha. Se cocina a baja temperatura, unos 150°C, y se cubre con cebolla brunoise que genera vapor y acompaña en la cocción. El pan no se tuesta, se apoya encima en el final para que absorba la humedad, los jugos y los sabores, y se integre a la carne. Ese proceso es el que define su identidad. “Nos interesó esa precisión, esa simpleza bien hecha. La idea de que con muy pocos ingredientes lográs algo perfecto si respetás el proceso. No es minimalismo por moda: es tradición”, completa Rodo. En la carta hay cinco versiones de sliders. La 1921 Original, sin queso, con mostaza amarilla y relish de pickles; la Cheese, con salsa tradicional; la Bacon, que suma panceta americana Sugardale con un ahumado único; la Clásica, con lechuga, tomate y salsa de la casa -a base de mostaza y buttermilk-; y la Doble: con doble carne y doble queso. Un solo tipo de queso, tres salsas y una estructura fija En Luisa’s no hay papas fritas. La decisión es deliberada. “Preferimos que la experiencia gire alrededor del slider. Si alguien se queda con ganas, la mejor opción es pedir otro”, sostiene Santiago. Como alternativa ofrecen chips con sal marina desarrollados junto a Gauchitas, chili con carne, preparado con una receta propia, y mac’n cheese en formato individual o para compartir. El cierre dulce es el cheesecake original de The Cheesecake Factory en versiones rotativas -dulce de leche, Oreo, chocolate Godiva, banana, Red Velvet o chocolate con frambuesa- y próximamente sumarán milkshakes de vainilla y frutilla preparados con una máquina traída de Estados Unidos. El local escapa a la estética de los diners temáticos y propone una ambientación cálida que remite a los años ‘60 y ‘70. El espacio gira en torno a su barra curva y eso estimula el vínculo entre el planchero y el comensal. La experiencia se apoya en esa cercanía. El slider se sirve en platos de loza, con cubiertos de metal y vasos y botellas de vidrio. El proyecto llevó dos años de desarrollo y nueve meses de obra. La inversión fue 100% propia, en partes iguales, y rondó los US $200.000. En los primeros 20 días vendieron más de 20.000 sliders y apuntan a alcanzar las 2.000 piezas diarias cuando el sistema -que opera con tres planchas independientes para la barra, para el salón y para el delivery- funcione al máximo. Luisa’s no busca reinterpretar el formato. Busca sostenerlo. “Queremos que dentro de un año la gente siga hablando de Luisa’s”, cierran.
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Cocinamos para Bahía
Cocinamos para Bahía es una iniciativa impulsada por la cocinera Juli Caruso, que convoca a referentes de la gastronomía para llevar adelante una jornada solidaria en apoyo al pueblo de Bahía Blanca. Los asistentes podrán disfrutar de propuestas gastronómicas en formato picnic, con opciones de almuerzo y merienda, mientras colaboran con una causa urgente. Todo lo recaudado será donado a la Fundación Sí. La entrada al evento es un artículo de limpieza, un insumo esencial para las familias afectadas. Hay a la venta 120 tickets anticipados a $30.000, que incluyen bebida, plato principal a elección y postre. Este pase es válido de 12 a 15hs y se puede adquirir a través de este link de Passline: https://www.passline.com/eventos/cocinamos-por-bahia. Ese mismo día, en El Abierto, se podrán comprar tickets de distintos valores para bebidas, entradas, platos principales y postres. Para facilitar la experiencia, habrá cuatro cajas en el ingreso: dos para pagos en efectivo y dos para transferencias. Más de 40 cocineros se unen para ofrecer su talento y sumar esfuerzos: Ana Irie, Ariel Gravano, Calu Corso, Camila Vilas, Christina Sunae, Christophe Krywonis, Damián Betular, Daniela Tallarico, Dante Franco, Dolli Irigoyen, Donato De Santis, Estefanía Maiorano, Fabio Mandia, Facundo Kelemen, Guido Tassi, Hernán Sondereguer, Jacquie Albajari, Jazmín Marturet, José Juarroz, Juan Barcos, Julián Galende, Julieta Caruso, Julio Baez, Lele Cristóbal, Luciano García, Machu Schvarzstein, Mariano Ramón, Maru Botana, Martín Lukesch, Martín Marzio, Martín Molteni, Martín Sclippa, Máximo Togni, Mecha Solís, Narda Lepes, Pedro Bargero, Pedro Peña, Pablo Rivero, Roberto Petersen, Rodo Camara, Tomás Kalika, Valentín Grimaldi, Vilmar Paiva, Walter Lui. También Art Catering y Los Antigourmet. Las marcas que acompañan -y esperamos se puedan sumar muchas más-, son: Volf, Cervecería y Maltería Quilmes, Eco de los Andes, Speedy Tecnología en Gastronomía, Ledesma Caña Pack, Milkaut Profesional, Tromen, Hellmann’s, Hongos Porto, Magret, Asurin, La Fuerza Vermouth, Nespresso, Hudson y Expresión Orgánica. Cuándo: Domingo 6 de abril, de 12 a 18hsDónde: El Abierto – Av. Triunvirato 6385, CABAEntrada al predio: Un artículo de limpieza.Luego, tickets de comida y bebida a la venta.
