Estambul es una ciudad vibrante, llena de una historia fascinante que se percibe al caminar por sus calles, especialmente al entrar en sus bazares. Estos mercados no son solo lugares de comercio, sino testigos vivos de siglos de tradición y cultura. En cualquier viaje a “la capital cultural de Turquía”, visitar sus bazares históricos es una experiencia imperdible. A través de sus pasillos llenos de colores, aromas y sonidos, ofrecen una ventana única a la historia y la vida cotidiana de la ciudad. Para viajar de Buenos Aires a Turquía, Turkish Airlines ofrece un vuelo diario de Ezeiza a Estambul. Además, la aerolínea que ostenta el récord de volar al mayor número de países en el mundo ofrece el programa Stopover, diseñado para los pasajeros cuyo destino final es otra ciudad, pero tienen una escala de más de 20 horas en Estambul. Este programa les permite explorar la ciudad con una estancia gratuita de dos noches en un hotel de 4 o 5 estrellas para clase económica y de tres noches en un hotel de 5 estrellas para clase ejecutiva. El Gran Bazar: 550 años de historia Fundado en 1461, el Gran Bazar (Kapalı Çarşı) es uno de los mercados cubiertos más antiguos y grandes del mundo, con más de 4,000 tiendas distribuidas a lo largo de más de 60 calles. Al entrar, uno se sumerge en un universo aparte: las paredes adornadas con mosaicos, las puertas ornamentadas y las innumerables tiendas que venden desde alfombras persas hasta joyería, especias y textiles. Este lugar es un reflejo tangible de la riqueza de la historia otomana y de la vitalidad comercial que ha caracterizado a Estambul durante siglos. El Bazar Egipcio: un festín de aromas y sabores A pocos pasos del Puente de Gálata, en el distrito de Eminönü, se encuentra el Bazar Egipcio (Mısır Çarşısı), también conocido como el Bazar de las Especias. Fundado en 1664, este mercado fue construido originalmente para financiar la construcción de la Nueva Mezquita, uno de los monumentos más icónicos de la ciudad. El Bazar Egipcio es una fiesta para los sentidos, especialmente para quienes disfrutan de las especias y los sabores exóticos. Aquí se puede encontrar una amplia variedad de hierbas, especias aromáticas, delicias turcas como el lokum, frutas secas, aceites esenciales y mucho más. Este bazar no es solo un lugar para comprar, sino también una oportunidad para experimentar la cultura turca a través de sus aromas y sabores. El Bazar Arasta: tranquilidad en el corazón de Sultanahmet Si buscas algo más tranquilo y menos turístico, el Bazar Arasta es una opción encantadora. Ubicado cerca de la Mezquita Azul, este pequeño mercado ofrece una experiencia más relajada en comparación con los grandes bazares de la ciudad. Fundado en el siglo XVI, el Bazar Arasta se especializa en productos artesanales de alta calidad, como alfombras, cerámica, textiles y artículos de cuero. El ambiente aquí es más pausado, ideal para quienes desean un espacio íntimo para explorar y adquirir recuerdos auténticos. Bazar de Kadıköy: moda y diseño Ubicado en el lado asiático de Estambul, el Bazar de Kadıköy es una opción menos conocida por los turistas, pero igualmente fascinante. Este mercado es un lugar donde lo tradicional y lo moderno se fusionan, con tiendas que ofrecen desde ropa vintage hasta productos hechos a mano y artículos de diseño contemporáneo.
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Pintó Bodegón: una semana para celebrar los clásicos de la gastronomía porteña
Del 1 al 7 de septiembre, el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad a través de BA Capital Gastronómica y la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) presentan una nueva edición de “Pintó Bodegón”. Se trata de una semana que invita a descubrir la gastronomía más tradicional de la Ciudad, con descuentos del 30% en el ticket final (abonando con cualquier medio de pago) y menúes promocionales que incluyen plato principal, bebida y postre en más de 70 bodegones de todos los barrios. Vecinos y turistas podrán conocer los locales adheridos en el mapa virtual de Pintó Bodegón (https://bit.ly/pintobodegon2025), donde se detalla también la promoción o descuento que ofrecen. “Los bodegones son el recuerdo de esos sabores y esos aromas que están en nuestra memoria muy vinculados con lo afectivo. También se asocian con esa comida abundante, a veces para compartir, y sus mozos, ese oficio tan noble, siempre con la mejor recomendación”, expresó el Ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi. “Esta es una semana que tenemos que aprovechar para ir a comer a un bodegón porteño para ayudar a estos establecimientos gastronómicos que generan trabajo en todos los barrios, y además conservan esa identidad de la que nos sentimos tan orgullosos”, concluyó Lombardi. Los bodegones son un emblema de la cultura y de la gastronomía porteña. Con recetas que fusionan las tradiciones españolas, italianas y criollas, sus platos abundantes y caseros reflejan la historia e identidad de la Ciudad. En su menú, suelen destacarse las pastas caseras, las milanesas, una buena picada o también carnes a las brasas, acompañado con vino tinto o vermut. En cuanto a los postres, los clásicos de bodegón suelen ser el flan, el budín de pan o el vigilante. Con el paso de los años, los bodegones no solo siguen teniendo vigencia, sino que además han surgido “neobodegones”, que retoman los sabores y la estética clásica, pero incorporan, al mismo tiempo, una mirada contemporánea en su presentación y propuesta gastronómica. Bodegones que participan
