Autor: Redaccion

Curiosidades, Novedades, Sabores

Argentina fue invitado en Sabor es Polanco 2026

La cocina argentina tuvo un lugar protagónico en la última edición de Sabor es Polanco, uno de los encuentros gastronómicos más influyentes de América Latina, que se celebró el 14 y 15 de marzo en Ciudad de México. En esta edición, el país participó como invitado de honor con una propuesta que buscó mostrar la diversidad de sus productos, el talento de sus cocineros y la evolución de su cocina contemporánea. La delegación reunió a algunos de los nombres más destacados de la gastronomía nacional. Participaron el chef estrella Michelin, Gonzalo Aramburu, Dante Liporace (Buenos Aires), Gunther Moros (Misiones), Luciano Nanni (Santa Fe) y Andrés Chaijale (Córdoba). Cada uno presentó preparaciones que reflejan la identidad culinaria de sus regiones. La propuesta contó con la curaduría general de Liporace y se articuló en torno al concepto “El origen como vanguardia”, una mirada que plantea a la cocina argentina como un territorio creativo donde la innovación surge del diálogo con los ingredientes, los paisajes y los saberes locales. También formaron parte del espacio los equipos de Crizia, el restaurante estrella Michelin de Gabriel Oggero, y de la reconocida parrilla La Cabrera, considerada una de las embajadoras internacionales del asado argentino. Las catas de vinos estuvieron a cargo de la sommelier Mariana Torta, integrante de Wines of Argentina, quien presentó una selección de etiquetas de prestigiosas bodegas junto con degustaciones de productos emblemáticos del país. Argentina sorprendió con su auditorio en el que, durante las dos jornadas, el público pudo disfrutar de showcookings y experiencias gastronómicas, algo inédito para la feria y que permitió recorrer sabores representativos del país. En simultáneo, otro sector del stand funcionó como espacio de degustación de Comida Gourmet al paso. La experiencia se completó con una intervención artística en vivo del artista plástico, diseñador y escultor Mario Lange, quien acompañó los showcookings con obras realizadas en tiempo real, generando un cruce entre arte contemporáneo y cocina. Argentina también tuvo presencia en la cena de gala exclusiva de Sabor es Polanco, donde estuvo a cargo de la recepción. En esa ocasión, Liporace, Moros y Nanni presentaron tres bocados representativos del país que funcionaron como una síntesis de la propuesta gastronómica que la Argentina está llevando al mundo. Argentina consolida su presencia en los grandes escenarios gastronómicos La participación en Sabor es Polanco fue el resultado de una articulación público-privada impulsada por la Secretaría de Cultura de la Nación y PromArgentina – la agencia Argentina para la Promoción de Inversiones y el Comercio Internacional -, junto con la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA). La iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia orientada a posicionar la gastronomía argentina en el escenario internacional. En ese marco, a lo largo del año una mesa estratégica impulsará distintas acciones, entre ellas el acompañamiento a provincias a través del programa GustAR y la participación en ferias y mercados nacionales e internacionales. El objetivo es fortalecer la marca Gastronomía Argentina, ampliar la oferta exportable, promover el turismo gastronómico y consolidar al país como un referente global. Dentro de ese proceso de proyección internacional, el país tuvo recientemente una destacada participación en Madrid Fusión Alimentos 2026, uno de los congresos gastronómicos más influyentes del mundo, donde la cocina argentina se presentó como una expresión contemporánea, innovadora y con identidad propia, en diálogo con los grandes debates de la gastronomía global. A su vez, formó parte de South by Southwest en Austin, uno de los encuentros más relevantes a nivel mundial en tecnología, innovación e industrias creativas. Allí, en el marco de la iniciativa Casa Argentina, el chef Dante Liporace realizó dos cenas de seis pasos que sorprendieron al público internacional con una propuesta sofisticada basada en productos y técnicas de la cocina argentina.

Bebidas, Novedades

Starbucks Argentina se llena de sabor y frescura con las nuevas bebidas de temporada 

Aunque el principal período de vacaciones de verano ya pasó, la energía de las actividades veraniegas continúan. Los días cálidos siguen invitando a disfrutar sabores refrescantes y momentos para compartir. En Starbucks Argentina, cada temporada trae nuevas combinaciones pensadas para acompañar estos instantes con bebidas vibrantes, frutales y llenas de sabor. “Cada nuevo lanzamiento es una oportunidad para seguir sorprendiendo a nuestros clientes y ver cómo disfrutan la innovación que caracteriza a Starbucks. Nos entusiasma crear propuestas que inviten a descubrir nuevos sabores y que transformen cada visita en una experiencia distinta”, señala Soledad Fantuzzi, gerente de marketing de Starbucks para Alsea en Sudamérica. Entre los favoritos que regresan esta temporada se encuentra el Chai Latte disponible desde el 16 de marzo. Esta bebida combina un chai latte Frío con Cherry Cold Foam, con sutiles notas de almendra y flores que aportan un perfil delicado y aromático. Su característica capa rosado-roja de espuma fría, coronada con Cherry Powder, crea una presentación visualmente llamativa. También regresa el querido Frappuccino® Cookies and Cream, junto a Chocolate Cookies and Cream, una versión que incorpora salsa mocha a este clásico favorito. Este dúo de cremosos Frappuccino® se prepara con nuestra base Cream Frappuccino® Cookies and Cream, manteniendo la icónica crema batida coronada con trocitos de galleta que aportan un agradable contraste de texturas entre suavidad y crocancia. Vuelve además, con su delicado carácter floral, la familia de bebidas de Lavanda para aportar un toque aromático y equilibrado. Entre los favoritos se encuentran Vainilla Lavanda Latte y Matcha Frío con Lavanda Cold Foam, dos combinaciones que destacan por integrar la suavidad floral de la lavanda con sabores cremosos y refrescantes. Los Strato Frappuccino® vuelven con una propuesta que combina nuestra clásica base cremosa con sabores en capas y una suave cold foam. La familia incluye Strato Frappuccino® Frutilla Matcha, Strato Frappuccino® Mocha con Caramelo Salado y Strato Frappuccino® Brown Sugar, bebidas que destacan por su presentación en capas y su textura sedosa, ofreciendo una experiencia refrescante en cada sorbo. Junto con las bebidas de temporada, el menú también incorpora nuevas opciones de comida pensadas para distintos momentos del día. Destacan dos propuestas que combinan sabor y textura. Por un lado, los Bites Cookies & Cream, delicadas esferas de chocolate disponibles en cobertura blanco y negro, con un suave relleno de ganache que esconde un corazón crujiente sorpresa y se coronan con un crumble de cookies artesanales, logrando un equilibrio perfecto entre lo cremoso y lo crocante. Por otro, el Croissant Integral con Queso y Palta, una alternativa fresca y vegetariana elaborada con croissant con semillas, relleno de queso dambo y palta cremosa, ideal para una pausa ligera y sabrosa. La temporada también se refleja en el diseño con una nueva colección de merchandising pensada para acompañar cada momento dentro y fuera de la tienda. Destaca la línea Cherry Blossom, inspirada en la delicadeza de las flores de cerezo y caracterizada por suaves tonos rosados y detalles florales presentes en tazas, vasos y tumblers. Durante esta temporada, los clientes en Argentina podrán encontrar estas novedades en tiendas Starbucks de todo el país y descubrir más experiencias a través de la app Starbucks Rewards®, donde regularmente se ofrecen beneficios exclusivos para disfrutar y compartir estos momentos.

Novedades

Cómo funciona el “Plan Canje”: el programa que recupera hasta 3.000 cacerolas por mes para reciclar y ahorrar

En un contexto donde el reciclaje y la economía circular ganan cada vez más protagonismo, incluso los objetos cotidianos del hogar empiezan a tener una segunda vida. Entre ellos, los utensilios de cocina: “El aluminio es infinitamente reciclable y altamente eficiente en términos energéticos. El “Plan Canje” permite recuperar miles de cacerolas que vuelven a fundirse para convertirse en nuevos productos”, explicó Mauro Labusta, gerente de Marketing de Essen. Esta propuesta permite a los usuarios entregar una cacerola usada —de la marca o de cualquier otra, siempre que sea de aluminio— para reciclarla y acceder a un descuento en la compra de un producto nuevo: “El Plan Canje permite obtener importantes descuentos al entregar una cacerola usada para reciclar, pero en esta edición sumamos un beneficio especial: por primera y única vez, hasta el 31 de marzo, el Plan Canje vale doble y duplicamos el descuento habitual”, explicó Labusta. El mecanismo es simple: al momento de adquirir un nuevo producto Essen, el cliente entrega su producto usado, que luego es retirada y trasladada a la planta que la empresa tiene en Venado Tuerto, Santa Fe. Allí se desmontan las piezas, se separan componentes como mangos y perillas, y el aluminio se funde nuevamente para convertirse en materia prima destinada a nuevas piezas. Cuidado ambiental, ahorro y legado: qué pasa cuando se recicla una cacerola Además de ahorrar hasta un 95% de la energía necesaria para producir el producto desde materia prima virgen, según datos de la compañía, cada mes se recuperan entre 2.500 y 3.000 productos , lo que representa una importante cantidad de aluminio reciclado que vuelve al circuito productivo. Pero más allá del impacto ambiental, el programa también tiene un costado emocional que sorprende incluso a la propia empresa: “muchas veces recibimos cacerolas con historias familiares detrás, con cartas de despedida, donde los clientes cuentan que esa cacerola fue de su abuela, que la usaron durante 30 años para compartir momentos en familia.Son testimonio del vínculo que existe entre la gente y nuestros productos, y por eso conservamos esas cartas”, cuenta el Gerente. De esta manera, una cacerola que ya cumplió su ciclo puede volver a la cocina convertida en una nueva pieza, cerrando un circuito donde reciclaje, innovación, consumo responsable, e historia se encuentran. El “Plan Canje” está disponible durante todo el año en Argentina, pero solo hasta el 31 de marzo con este beneficio extra, el sistema se gestiona a través de la red de emprendedores de venta directa de la empresa, mientras que el operador logístico se encarga de retirar la pieza usada.

Curiosidades, Sabores

Día internacional del queso: cómo se consume en Argentina

Cada 27 de marzo se celebra el Día Internacional del Queso, una iniciativa que nació en Europa —impulsada por productores de Francia e Italia— y que con el tiempo se extendió a nivel global para poner en valor a uno de los alimentos más antiguos de la humanidad. En este marco, San Ignacio —empresa santafesina con 87 años de trayectoria— destaca su recorrido en la elaboración de quesos, una categoría que forma parte de su historia productiva junto con su tradicional dulce de leche. Así como la marca es ampliamente reconocida por este último, también desarrolla una línea de quesos que refleja el mismo foco en la calidad y en la mejora de sus procesos productivos. “Venimos trabajando hace años en mejorar continuamente ‘cómo hacemos lo que hacemos’, revisando procesos y ampliando el portfolio para acompañar las distintas formas de consumo”, señala Alejandro Reca, CEO de San Ignacio. TRES PRODUCTOS, DISTINTOS MOMENTOS DE CONSUMO Dentro de su portfolio, la compañía cuenta con tres propuestas que reflejan distintos usos y perfiles: Queso azul: elaborado en su planta de Hipatia, este producto —inspirado en el paladar francés— se caracteriza por su textura cremosa y su sabor intenso y levemente picante. Actualmente, la compañía es el segundo exportador de queso azul de la Argentina. Blancrem clásico y light: un queso crema pensado para el consumo cotidiano, que se adapta tanto a preparaciones dulces como saladas. Ideal para desayunos y meriendas, pero también para cocinar, desde rellenos y salsas hasta recetas de pastelería. Disponible tanto en su versión tradicional, como light (bajo en grasas). Blancrem sin lactosa: una alternativa que responde a nuevas demandas del mercado, pensada para personas con intolerancia a la lactosa que buscan mantener el sabor y la funcionalidad del queso crema tradicional. Es la principal marca que ofrece este tipo de propuesta y que supo adaptar a las necesidades del mercado actual. EL CONSUMO DE QUESO EN ARGENTINA En Argentina, el queso ocupa un lugar central en la alimentación cotidiana: el consumo se mantiene en torno a los 12 kilos por persona al año, uno de los niveles más altos de América Latina, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA). Las preferencias muestran una fuerte inclinación por los quesos blandos —como el queso crema—, seguidos por los semiduros y, en menor medida, los duros. En tanto, variedades como el queso azul vienen ganando interés entre quienes buscan sabores más intensos. “El queso es un producto muy incorporado en la mesa de los argentinos y con usos cada vez más amplios. Hoy conviven el consumo cotidiano con variedades más intensas, que empiezan a ganar espacio en nuevas ocasiones”, agrega Reca. UN ALIMENTO MILENARIO Y EN CONSTANTE EVOLUCIÓN El queso es uno de los alimentos más antiguos de la historia: se estima que su origen se remonta a más de 7.000 años. A lo largo del tiempo, cada cultura desarrolló sus propias variantes, dando lugar a una enorme diversidad de estilos, texturas y sabores. En el caso del queso azul, su característica distintiva proviene del desarrollo del hongo Penicillium, responsable de sus vetas y de su perfil aromático. Además, se trata de un alimento con alto contenido de calcio, vitaminas y minerales. El queso crema, por su parte, tiene un origen más reciente: fue desarrollado en Estados Unidos en el siglo XIX y se convirtió en un ingrediente clave por su textura suave y su versatilidad en la cocina.

Curiosidades, Lugares, Sabores

El restaurante en una tribuna que se volvió una visita obligada en Buenos Aires

En los últimos años, visitar el Mâs Monumental —el estadio más grande de Sudamérica— se convirtió en uno de los planes más buscados por los turistas que llegan a la ciudad. Al recorrido por el estadio y la historia de Club Atlético River Plate se sumó una experiencia que cambió la forma de vivir el lugar: la posibilidad de sentarse a comer dentro de la tribuna. Allí funciona Banda, el restaurante ubicado en la platea Centenario que marcó un hito al convertirse en el primero de Argentina en instalarse dentro de la tribuna de un estadio. Con mesas frente al campo de juego, el espacio propone una forma distinta de disfrutar uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol sudamericano. La propuesta gastronómica combina clásicos de la cocina argentina reinterpretados en versiones contemporáneas, sushi y una cuidada selección de vinos. La barra también suma identidad propia: su carta de cócteles está inspirada en algunos de los grandes hitos de la historia riverplatense. Muchos visitantes eligen el plan completo: la experiencia “Un Día Monumental” comienza con el recorrido por el Museo River Plate y el tour por el estadio, y termina con un almuerzo en Banda, el plan ideal para tener la foto en todos los ángulos. Con una ubicación única y una propuesta gastronómica que trasciende el universo futbolero, el restaurante se consolidó como uno de los planes más originales para quienes buscan vivir su pasión desde otro lugar: no solo desde la tribuna, sino también desde la mesa. Durante el fin de semana largo de Semana Santa —cuando Buenos Aires recibe visitantes de todo el país y del exterior— el estadio de Club Atlético River Plate vuelve a aparecer entre las paradas obligadas para quienes recorren la ciudad, junto a clásicos como el Obelisco, la avenida 9 de Julio o el Teatro Colón. Y hoy, conocer River es sentarse a comer en Banda, el restaurante que hizo mucho más rica la experiencia.

Curiosidades, Lugares, Sabores

Día de la Felicidad: por qué el sushi se convirtió en uno de los gustos favoritos de los argentinos

Cada semana se realizan más de 30.000 pedidos de sushi en Argentina, según datos de la plataforma Rappi. Lo que hace algunas décadas era un plato exótico reservado para ocasiones especiales hoy forma parte de la rutina gastronómica de miles de personas, que lo eligen para compartir, celebrar o simplemente darse un gusto al final del día. En el marco del Día Internacional de la Felicidad (20 de marzo), Fabric propone reflexionar sobre el vínculo entre la gastronomía asiática y el bienestar cotidiano. En una cultura donde la comida siempre fue una forma de encuentro, el sushi encontró su lugar como un gusto frecuente: un plan para el viernes a la noche, una cena con amigos o un momento propio después de un día intenso. La expansión del sushi en Argentina es una de las transformaciones gastronómicas más notorias de las últimas décadas. Desde los primeros restaurantes japoneses que abrieron en Buenos Aires en los años ’70 —cuando apenas existían un par de locales en la ciudad— hasta hoy, la oferta creció de manera sostenida. Según datos de la asociación civil Club Gastro Japo, actualmente existen más de 800 opciones entre restaurantes, locales de take away y servicios de delivery especializados en sushi en todo el país. “Hace algunos años el sushi era una salida especial. Hoy es un gusto cotidiano. Vemos muchos pedidos que llegan al final del día, como una forma de regalarse un momento propio o compartir algo rico con amigos o familia”, señala Maximiliano Pellegrino, gerente general de Grupo Fabric. En línea con esta evolución, Fabric también incorpora nuevas tendencias gastronómicas dentro de su propuesta. El menú suma combinaciones con ingredientes como pistacchio —uno de los sabores que ganó protagonismo en la cocina internacional— junto con variedades de pescado como atún rojo y trucha, que amplían la experiencia del sushi tradicional. Por qué el sushi se asocia con momentos de felicidad Más allá del gusto, diferentes características del sushi pueden explicar por qué este plato suele vincularse con experiencias de disfrute y bienestar. Nutrientes presentes en sus ingredientes Varios componentes habituales del sushi contienen compuestos asociados con neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo. Los pescados grasos, como el salmón o el atún, aportan omega-3, un ácido graso vinculado con el buen funcionamiento del cerebro y estudiado por su relación con un menor riesgo de depresión. El arroz, base de la mayoría de las piezas, es un carbohidrato que puede favorecer la producción de serotonina, neurotransmisor asociado con la sensación de calma y satisfacción. Por su parte, el alga nori contiene minerales como yodo y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, que participan en procesos vinculados con el metabolismo cerebral. Una combinación de sabores que estimula el placer El sushi reúne distintas sensaciones que el cerebro percibe como gratificantes: la presencia de umami —propio del pescado y la salsa de soja—, texturas suaves y frescas, y el contraste de temperatura y acidez generado por el vinagre del arroz. Esta combinación puede activar circuitos de recompensa asociados con la liberación de dopamina, neurotransmisor vinculado con la sensación de placer. Una experiencia sensorial y social El contexto en el que se consume también influye en la percepción de bienestar. El sushi suele compartirse en grupo, se presenta con un cuidado estético particular y se consume en piezas pequeñas, lo que transforma la comida en una experiencia más pausada y social. Los rolls recomendados de Fabric para celebrar el Día de la Felicidad: Pistacchio NikkeiTrucha, queso de pistacho y toffee de pistacho. Fabric SalmónSalmón, palta y queso crema, envuelto en arroz y rebozado en panko por fuera.  Tuna AjicaAtún, palta, ají amarillo y huevas. TropicalSalmón y queso crema, envuelto en mango, con salsa de maracuyá y batata frita.

Curiosidades, Novedades, RSE

Cervecería y Maltería Quilmes lleva invertidos más de 8,6 millones de dólares en proyectos de eficiencia y resiliencia hídrica en el país

En el marco del Día Mundial del Agua, Cervecería y Maltería Quilmes informó que mejoró un 21% la eficiencia hídrica en sus cervecerías y plantas de Argentina -equivalente a 846 mil piletas olímpicas de agua- en los últimos cinco años, consolidando una tendencia sostenida de reducción en el consumo del recurso. Estos avances son resultado de una gestión eficiente interna que lleva adelante la compañía sostenida en tres pilares: reducción del consumo en cervecerías y plantas de gaseosas mediante nuevas tecnologías, reúso interno de efluentes tratados y reutilización comunitaria del agua de efluente tratada para, limpieza de espacios, riego de cultivos restringidos  y uso industrial. El agua es el ingrediente principal de la cerveza —representa cerca del 90% de su composición— y también un recurso esencial para las comunidades. En este contexto, Cervecería y Maltería Quilmes lleva invertidos más de 8,6 millones de dólares en los últimos cinco años en proyectos de eficiencia y resiliencia hídrica en el país, como parte de su estrategia de gestión responsable del recurso. “La seguridad hídrica es uno de los desafíos más complejos que enfrentamos como humanidad. Como compañía buscamos soluciones basadas en la ciencia, la tecnología y la naturaleza que nos permitan regenerar el impacto y, al mismo tiempo, contribuir a la disponibilidad y calidad del agua en las comunidades cercanas a nuestras operaciones”, señaló Juan Mitjans, director de Asuntos Corporativos de Cervecería y Maltería Quilmes. Amunas, una solución basada en la naturaleza que llega por primera vez al país impulsada por Cervecería y Maltería Quilmes Como novedad, Cervecería y Maltería Quilmes presentó Amunas, un nuevo proyecto de regeneración hidrológica que se desarrollará en Mendoza junto con el Ministerio de Energía y Ambiente de la Provincia, bajo un modelo de articulación público-privada. La iniciativa, orientada a mejorar la recarga de acuíferos y restauración de biodiversidad en zonas de montaña, será la primera implementación de este tipo en la Argentina. El proyecto Amunas, zanjas de infiltración que recupera el ciclo hidrológico, pone en valor una técnica ancestral de “cosecha de agua”, originaria de Perú que recobra la tradición de los aljibes mendocinos, contempla la ampliación de una zanja de retención de aproximadamente una hectárea, con el objetivo de incrementar la recarga de agua en el acuífero en alrededor de 800000 litros anuales,  fortalecer la biodiversidad local y complementar la retención de la escorrentía. La propuesta fue seleccionada en el marco de una convocatoria abierta lanzada por la compañía en 2025, orientada a identificar soluciones innovadoras para la gestión del agua en contextos de escasez hídrica. Tras un proceso de evaluación técnica, se eligió el proyecto presentado por el Grupo La Ciudad Posible en alianza con Fundación Hábitat, por su potencial de impacto, escalabilidad y contribución a la regeneración ecosistémica. “La construcción de Amunas, una sabiduría ancestral, en Mendoza recupera la historia de los aljibes, y sumado a la ciencia contemporánea resulta una inversión estratégica para la seguridad hídrica, la biodiversidad y la resiliencia del oasis mendocino. De esta manera, se aborda de una manera concreta y simultáneamente las tres crisis actuales: déficit hídrico, degradación ecosistémica y riesgo aluvional”, explicó Ana Carolina Herrero, especialista de resiliencia hídrica y climática de La Ciudad Posible y Fundación Hábitat & Desarrollo. La compañía también impulsa en Mendoza distintas iniciativas orientadas a mejorar la disponibilidad y calidad del agua, entre ellas el Fondo de Agua del Río Mendoza, programas de restauración de biodiversidad como Sumá Nativas y alianzas para el monitoreo ambiental y la prevención de incendios forestales, como Satellites on fire – a disposición del Plan Provincial del Manejo del Fuego del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza- que integra en una sola plataforma satélites, cámaras en torres y una IA propia para detectar, alertar y monitorear incendios en tiempo real en más de 9,1 millones de hectáreas.

Curiosidades, Novedades

El negocio de los hongos crece en Argentina: la empresafamiliar que abastece hasta el 50% del mercado

El negocio de los hongos frescos gana cada vez más espacio en Argentina. El consumo de este alimento viene creciendo alrededor de 6% anual, en línea con una tendencia global impulsada por cambios en los hábitos alimentarios. Su consumo comenzó a expandirse más allá de la gastronomía profesional y hoy forma parte de la cocina cotidiana de muchos hogares.  En ese escenario, empresas del sector avanzan con inversiones para ampliar su capacidad productiva. Una de ellas es Hongos del Pilar, que proyecta una inversión de US$ 3 millones durante 2026 para expandir su infraestructura e incorporar nuevas tecnologías. El objetivo es aumentar su producción y alcanzar 3 millones de kilos anuales hacia 2030.  Actualmente, la compañía produce más de 2 millones de kilos de champignones y portobellos por año desde su planta de 13.500 m² en la provincia de Buenos Aires, desde donde abastece entre el 45% y el 50% del mercado nacional de hongos frescos. Con 235 empleados, se consolidó como uno de los principales actores de esta industria en el país.  El crecimiento del negocio también se refleja en sus números. Hongos del Pilar registró una facturación estimada de US$ 8 millones en 2025 y proyecta alcanzar US$ 11 millones en 2026, con una red de distribución que se concentra principalmente en el Gran Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.  La historia de la empresa es, en gran parte, un reflejo de cómo se desarrolló esta industria en el país. A comienzos de los años 80, conseguir hongos frescos de calidad en Buenos Aires no era sencillo. Los restaurantes los pedían cada vez más, pero los proveedores eran escasos y los tiempos de entrega resultaban poco confiables. Frente a esa situación, Gustavo Calderón, fundador de la empresa, tomó una decisión poco habitual para la época: empezar a cultivarlos él mismo.  Sin experiencia previa en el sector, alquiló una vieja criadora de pollos, la adaptó como sala de cultivo y comenzó a producir. Por la mañana trabajaba en la producción y por la tarde salía a vender. Ese emprendimiento familiar, que nació de forma casi artesanal, se convirtió con el tiempo en Hongos del Pilar.  El crecimiento de la compañía también estuvo ligado a una transformación más amplia del mercado. Durante años, el consumo de hongos en Argentina estuvo concentrado en restaurantes y hoteles. Con la expansión de los supermercados y la incorporación de nuevos hábitos alimenticios, el producto empezó a ganar espacio en las góndolas y, progresivamente, en la cocina cotidiana de los hogares.  Una de las características que explica el crecimiento de esta industria es su dinámica productiva. A diferencia de la mayoría de los cultivos agrícolas, el hongo se produce en ambientes completamente controlados. La temperatura, la humedad y los niveles de dióxido de carbono se regulan de manera constante para recrear las condiciones ideales de crecimiento. Este sistema permite mantener la actividad durante los 365 días del año, con cosechas continuas y una oferta estable para el mercado.  “Se trata de una producción que requiere planificación y control permanente. Cada sala funciona con ciclos coordinados que permiten mantener la calidad y asegurar el abastecimiento constante de nuestros champignones y portobellos”, explica Marcos Calderón, gerente general de Hongos del Pilar. “Nuestro objetivo es seguir ampliando la capacidad productiva y acompañar el crecimiento del consumo en el país”.  En un contexto donde crece la demanda de alimentos nutritivos y de origen vegetal, el sector de los hongos frescos comienza a consolidarse como una agroindustria con fuerte potencial de crecimiento en Argentina. En ese escenario, empresas como Hongos del Pilar buscan ampliar su escala productiva y acompañar la evolución del consumo en el país.

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BALDO oficialmente se suma a la Selección Argentina

En la previa de un nuevo desafío deportivo, la próxima Copa del Mundo 2026, la Selección Argentina suma un aliado que ya forma parte de su día a día: BALDO, la yerba premium que se convierte en sponsor oficial del equipo y acompaña a los futbolistas dentro y fuera de la cancha. Lejos de tratarse solo de una asociación de marca, el vínculo refleja un hábito profundamente arraigado en la cultura del plantel. El mate es un ritual cotidiano entre los jugadores, no solo como instancia de encuentro sino también como fuente de energía sostenida durante la jornada. En ese contexto, BALDO se posiciona como una opción elegida por futbolistas de élite por su perfil diferencial: una yerba compuesta en un 90% por hoja y polvo de hoja, lo que incide directamente en su calidad y propiedades. Esta composición aporta beneficios nutricionales, con efecto antioxidante, propiedades antiinflamatorias y un estímulo natural que favorece la concentración y el rendimiento. “El mate forma parte de nuestros momentos de conexión y también de preparación. Es algo que nos acompaña siempre”, es una frase que se repite entre distintos referentes del fútbol argentino y que explica por qué este hábito trasciende generaciones. Además, en paralelo al crecimiento del consumo, también se consolidan nuevas formas de preparación. La técnica de la “montañita” o “pared” —que consiste en inclinar la yerba dentro del mate para lograr una mejor circulación del agua— gana protagonismo entre consumidores más exigentes. Este método no solo permite mantener el sabor por más tiempo, sino que convierte al mate en un compañero que puede extenderse durante horas, acompañando hasta tres o cuatro termos sin perder intensidad. “Este vínculo con la Selección Argentina no es casual. El mate ya es parte de la rutina de los jugadores, y desde BALDO buscamos acompañar ese momento con un producto que esté a la altura de sus exigencias. Nuestra yerba tiene una composición que prioriza la hoja, lo que no solo mejora la experiencia, sino que también aporta beneficios reales para el día a día”, señala Alejandro Durán, Director y Jefe de Prensa de Baldo Argentina. Así, entre entrenamientos, concentraciones y viajes, el mate sigue siendo un elemento central en la rutina de los jugadores, combinando tradición, bienestar y rendimiento. Con su desembarco como sponsor oficial, BALDO refuerza ese vínculo natural con el deporte y se integra a uno de los rituales más representativos del equipo argentino.

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Kansas Bakery celebra el día mundial de la harina

Cada año, el Día Mundial de la Harina invita a reconocer a uno de los ingredientes más importantes de la gastronomía. Presente en preparaciones tan diversas como panes, pastas, tortas y pizzas, la harina es la base de innumerables recetas que forman parte de la cultura culinaria de distintos países. En este contexto, Kansas Bakery celebra la fecha destacando su línea de panificados, pensada para realzar el sabor de cada plato. La historia de la harina se remonta a más de 10.000 años, cuando las primeras civilizaciones comenzaron a moler granos para obtener un polvo fino que les permitía elaborar los primeros panes. Con el paso del tiempo, las técnicas de producción evolucionaron y este ingrediente se consolidó como un alimento esencial en las mesas de todo el mundo. La conmemoración de esta jornada también busca poner en valor la tarea de quienes participan en su cadena productiva, desde los agricultores hasta los panaderos que transforman la materia prima en productos de calidad. En este marco, Kansas Bakery ofrece una propuesta de panificados elaborados con ingredientes seleccionados y un proceso de producción que prioriza la textura, el sabor y la consistencia. Entre sus variedades se destacan el Pan de Hamburguesa de Papa, ideal para acompañar distintos rellenos; el Pan de Hamburguesa de Papa con Semillas de Sésamo, que suma un delicado toque crocante; y el Pan de Hamburguesa de Papa con Queso Reggianito, una alternativa pensada para quienes disfrutan del sabor intenso del queso. La línea también incluye el Pan de Pancho, perfecto para disfrutar de uno de los clásicos de la comida rápida, y el Pan de Campo, una opción tradicional que, al hornearse durante siete minutos, logra una combinación equilibrada entre corteza crocante y miga suave. La calidad de Kansas Bakery se basa en el uso de harina de primera categoría y en un cuidadoso proceso de elaboración que atiende cada etapa de la producción. Sus panes forman parte de las propuestas gastronómicas de reconocidas cadenas como Kansas y B54, donde acompañan distintos platos del menú. Para celebrar el Día Mundial de la Harina y destacar la versatilidad de sus productos, Kansas Bakery propone dos preparaciones simples que permiten aprovechar al máximo sus panificados. Una de ellas es la Bruschetta Caprese Gourmet, ideal como entrada o aperitivo. Para prepararla, se recomienda precalentar el horno a 180 °C y cortar el Pan de Campo Kansas en rodajas diagonales. Luego, untar cada rebanada con aceite de oliva y hornear durante siete minutos hasta que estén doradas. En un recipiente aparte, mezclar tomates cherry picados con albahaca fresca, sal, pimienta y aceite de oliva. Para intensificar el sabor, se puede frotar previamente el pan con ajo antes de agregar una rebanada de mozzarella y la mezcla de tomates. Un toque final de vinagre balsámico completa esta preparación simple y sabrosa. Otra opción es una Ensalada César con crutones de Pan de Campo Kansas. Para elaborarla, se debe sazonar una pechuga de pollo con sal y pimienta y cocinarla en una sartén con aceite de oliva hasta que esté dorada. Una vez fría, se corta en tiras. En un bowl grande, mezclar lechuga romana con Salsa Caesar Kansas y sumar crutones preparados con Pan de Campo Kansas previamente tostado. Incorporar el pollo y finalizar con queso parmesano rallado para lograr una ensalada equilibrada y llena de sabor.