Para estas Pascuas, Domaine Bousquet invita a celebrar en un brindis multicultural con su ALAVIDA Malbec Orgánico Kosher Mevushal 2024… porque, en las tradiciones, el vino es celebración. ¡Salud, a la vida! Con la primera estrella del miércoles 1 hasta el jueves 9 de abril, la comunidad judía festeja Pésaj, conocida como la Pascua judía o Fiesta de la Libertad. Durante la comida ritual de esta festividad se beben cuatro copas de vino como símbolo de alegría y regocijo, en recuerdo de las etapas de liberación del pueblo judío. En la Pascua cristiana, que se conmemora el domingo 5 de abril, el vino también alegra el corazón y simboliza comunión fraternal, consolidando su lugar como elemento central en ambas tradiciones. ALAVIDA Malbec Orgánico Kosher Mevushal tiene la particularidad de haber recibido un proceso de pasteurización el cual permite, según los preceptos de la religión judía, que el vino pueda ser manipulado por cualquier persona sin perder el status de kosher. “Previo al fraccionamiento, se realiza un procedimiento por medio de la ‘Thermoflash’, un sistema de caldera con un intercambiador de placa que se conecta al tanque origen, por el cual en pocos segundos el vino sube de 20ºC a 90ºC – tenemos que superar los 86ºC para que pueda ser certificado como Kosher Mevushal – y luego, en pocos segundos, vuelve a bajar a 20ºC sin alterar las cualidades organolépticas. El vino no sufre consecuencias.”, explica Rodrigo Serrano Alou, Enólogo de Domaine Bousquet. “La cosecha 2024, de la cual proviene este vino, fue excepcional y eso se refleja en nuestro Alavida Malbec”, describe el enólogo. ALAVIDA es la primera línea con certificación orgánica y kosher de Argentina y una de las pocas en el mundo en alcanzar este estatus. Son vinos que no contienen sulfitos agregados (condición para lograr la certificación orgánica USDA), veganos y libres de gluten. La línea se completa con ALAVIDA Cabernet Sauvignon Orgánico Kosher Mevushal. ¿Qué es un vino Kosher? Kosher – que en hebreo quiere decir “apto, adecuado” – hace referencia a los alimentos que cumplen con los preceptos de la religión judía y que, por tanto, se consideran puros y aptos para ser ingeridos por los practicantes de dicha religión. El proceso es idéntico al de hacer un vino no kosher, con dos excepciones: los ingredientes (como la levadura) deben ser kosher y que la manipulación durante todo el proceso sólo puede ser llevada a cabo por un equipo de Ministros judíos bajo la dirección de un Rabino. Kosher Mevushal (en hebreo: “Cocido”): son aquellos que reciben un tratamiento específico para no perder su pureza espiritual y que así pueda ser abierto y servido por una persona no observante de los preceptos religiosos sin que pierdan su esencia kosher. La técnica consiste en mantener el líquido a altas temperaturas por pocos segundos, proceso parecido al de una pasteurización. Los vinos de la línea ALAVIDA son elaborados con el estilo de Domaine Bousquet bajo la supervisión de Rodrigo Serrano Alou, quien está en contacto permanente con el Rabino Uriel Lapidus y su equipo para lograr la certificación internacional OUK (Orthodox Union Kosher). “Hacer un vino orgánico kosher y sin sulfitos es un proceso muy particular. Creo que es el mejor vino kosher que probé”, cuenta el Rabino. Como ocurre con todos los vinos, la calidad depende de dos factores principales: el viñedo y la técnica de elaboración. Los vinos ALAVIDA provienen de los viñedos de Domaine Bousquet ubicados en Valle de Uco, una de las mejores zonas para la producción de vinos de alta gama en Mendoza. Dado que durante la vinificación no se añade SO2, la fruta para elaborar este vino debe ser de excelente calidad, con gran concentración y elevada acidez -que es un conservante natural-. Certificación USDA: vino orgánico y sin sulfitos agregados A diferencia de las regulaciones europeas y sudamericanas, la certificación orgánica USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), establece que no se deben usar sulfitos durante la elaboración del vino. Hacer vinos sin aditivos requiere un cuidado especial. Por eso, para elaborar ALAVIDA la bodega realiza controles semanales para prevenir reacciones innecesarias. “Es un vino que está más desprotegido de los microorganismos que pueden encontrarse en el ambiente”, afirma Rodrigo Serrano Alou. Además, se cuida la temperatura de fermentación y conservación en tanques. ALAVIDA Malbec Orgánico Kosher Mevushal tiene un precio sugerido de $18.900 en vinotecas. Alavida Malbec Orgánico Kosher Mevushal 2024 Ficha Técnica VARIETAL: 100% Malbec AÑADA: 2024 Viñedos: Ubicados a 1200 metros sobre el nivel del mar en el Valle de Uco. Las bajas temperaturas que presenta el valle permiten un desarrollo óptimo de las uvas, logrando desarrollar al máximo su calidad. Suelo Suelo: Suelo de grava y arena. ELABORACIÓN: Vendimia manual entre finales de marzo y principios de abril. Método de elaboración tradicional. Fermentación con levadura seleccionada a una temperatura máxima de 27° C durante 12 días en tanques de acero inoxidable. La pureza de la fruta y la altura del terroir definen este vino sin sulfitos agregados durante el proceso productivo, adquiriendo la certificación orgánica USDA. DATOS TÉNICOS: Alcohol: 13,5% Acidez/PH: 5,43/ 3,65 Azúcar residual: 1,72 NOTA DE CATA: Alavida Malbec es vibrante y seco a la vez, con una boca cuya fruta negra y notas florales logran expresar las características del maravilloso suelo argentino. ¡Salud!
Curiosidades
Mastellone Hnos. realizó la VII jornada de «Hablemos de Celiaquía»: consejos de alimentación y taller de cocina sin gluten
Mastellone Hnos. -empresa nacional líder en la elaboración de productos lácteos- llevó a cabo el sábado 28 de marzo la 7ª edición de “Hablemos de Celiaquía” en alianza con la Asociación Celíaca Argentina (ACA). Se trató de una jornada abierta a la comunidad que ofreció información, acompañamiento y herramientas prácticas para personas con enfermedad celíaca y sus familias. La agenda de la jornada -realizada en el Complejo Industrial Pascual Mastellone- incluyó una visita a planta, consejos de alimentación, un taller de cocina sin gluten dictado por la chef Andrea Pini, y contó con la conducción de la periodista especializada en alimentación sin gluten, Mariana Merlo, junto al equipo de nutricionistas de la compañía. Durante la actividad se recordó que la celiaquía se desencadena por la ingestión de proteínas presentes en trigo, avena, cebada y centeno, habitualmente llamadas gluten, afectando el intestino delgado de personas que están genéticamente predispuestas. Puede aparecer en cualquier momento de la vida, una vez que se haya incorporado el gluten. La alimentación saludable sin gluten, estricta y de por vida, es el único tratamiento existente hasta el día de hoy. Asimismo, los profesionales hicieron hincapié en la importancia de alcanzar un diagnóstico temprano para iniciar un tratamiento nutricional adecuado que prevenga cualquier tipo de carencia de nutrientes esenciales. Otro de los ejes centrales fue la prevención de la contaminación cruzada, brindando pautas claras para evitar el contacto de alimentos sin gluten con otros que sí lo contienen, a través de buenas prácticas en la manipulación, cocción y almacenamiento en el hogar. Esta iniciativa forma parte de la alianza estratégica que la compañía sostiene con la Asociación Celíaca Argentina desde el año 2022, reforzando año a año la tarea de concientización y la mejora del bienestar cotidiano de la comunidad. A través de acciones como esta, la empresa se consolida dentro del selecto grupo de compañías líderes que han logrado certificar un catálogo de alimentos 100% libres de gluten para sus consumidores. Mastellone cuenta con la certificación y la inscripción de sus productos en el listado oficial de alimentos libres de gluten desde hace más de 25 años. Esto está respaldado por las buenas prácticas de producción que aseguran la ausencia de contaminación cruzada. Mastellone Hnos., reafirma una vez más su compromiso de acercar a todos los argentinos productos innovadores y de la más alta calidad que se adaptan a las necesidades del mercado, sosteniendo firmemente su compromiso con el desarrollo de las comunidades y del sector lácteo.
Fiesta Nacional del Chocolate: Bariloche celebra el corazón productivo de la ciudad
La localidad se prepara para una edición que trasciende lo festivo y busca convertirse en una gran vidriera de la industria chocolatera y principal motor de la «Marca Bariloche» fuera de la temporada invernal. Del 2 al 5 de abril, la barra de chocolate más larga del mundo, shows aéreos de vanguardia y conejos gigantes, serán parte de los atractivos. Mientras el calendario marca la llegada de la Semana Santa, en San Carlos de Bariloche el ambiente se impregna de un aroma particular. Del 2 al 5 de abril, la ciudad cordillerana no solo celebrará las Pascuas, sino que pondrá en marcha su maquinaria productiva más emblemática: la Fiesta Nacional del Chocolate. Lejos de ser un simple evento de calendario, esta cita se ha transformado en la verdadera fiesta de la industria, un espacio donde el conocimiento artesanal y el músculo económico de la región se encuentran con el público. El Centro Cívico y la calle Mitre serán el epicentro de la festividad, transformándose en un paseo del chocolate de 600 metros totalmente ambientado con conejos gigantes, huevos de dos metros y estaciones de juegos. De esta forma, la principal arteria comercial de la ciudad funcionará como un espacio peatonal donde el público podrá interactuar con el producto a través de catas a ciegas y desafíos lúdicos, una puesta en escena diseñada para que las familias disfruten de un recorrido de tres horas aproximadamente. La iconografía de la Pascua y el chocolate serán los protagonistas absolutos, y el hilo conductor de una identidad que se forja en las fábricas locales durante todo el año. Al respecto Lucio Bellora, Director del evento, expresa: «La Fiesta del Chocolate no es solo un evento turístico; es el momento donde nuestra identidad productiva se encuentra con la comunidad. En Bariloche, el chocolate son manos amigas, es familia y es el motor que transforma nuestra materia prima en una experiencia que recorre el mundo. Cada barra que sale de nuestras chocolaterías lleva un pedazo de la mística de la Patagonia.» Sumado a ello, menciona que este evento es el resultado de una sólida construcción público-privada que involucra a los diferentes sectores de la ciudad. El cronograma de 2026 combina la tradición con una apuesta técnica sin precedentes en la región: El chocolate como estrategia de marca Más allá de las 12.000 unidades de huevos de chocolate que se repartirán, la fiesta tiene un trasfondo estratégico. En un contexto donde la competencia entre destinos turísticos es cada vez más difícil, Bariloche ha logrado posicionar este evento como un producto muy atractivo para toda la familia. Las cifras respaldan esta visión: mientras otros sitios enfrentan caídas pronunciadas, Bariloche proyecta para este fin de semana una ocupación de entre el 87% y el 90%. Por su parte, Eric Guzmán Secretario de Turismo de la Municipalidad de Bariloche, sostiene: “La Fiesta del Chocolate es una pieza fundamental en nuestra estrategia de romper la estacionalidad. No solo posiciona a Bariloche como la capital gastronómica del país durante la Semana Santa, sino que genera un impacto directo en la ocupación hotelera y en el consumo local, demostrando que cuando el sector público y el privado trabajan alineados, el destino se fortalece y se proyecta al mundo con una identidad única.» La Fiesta Nacional del Chocolate, que renació con fuerza tras la crisis de las cenizas del volcán en 2012, hoy es el pilar que sostiene la demanda en el otoño. El objetivo es claro: ofrecer atractivos gratuitos y de alta calidad para el turismo, y garantizar así que el visitante siempre tenga algo que descubrir en la ciudad. En definitiva, Bariloche demuestra que el chocolate es mucho más que una tentación: es una herramienta de promoción, un motor de empleo y la excusa perfecta para que miles de personas elijan, una vez más, la magia de la Patagonia.
Día Mundial del Queso: La Serenísima celebra esta fecha especial y destaca la calidad y diversidad de sus variedades
Cada 27 de marzo se rinde homenaje a uno de los alimentos más antiguos y apreciados del mundo, sinónimo de tradición, sabor y disfrute. La Serenísima, líder en el mercado lácteo argentino y una de las marcas más reconocidas, se suma al Día Mundial del Queso poniendo en valor la diversidad de su portfolio y compartiendo una serie de tips para poder aprovechar su sabor y propiedades al máximo. Con más de 96 años de experiencia en la producción de quesos, habiendo iniciado con la elaboración de ricotta y mozzarella en 1929. A lo largo de su trayectoria, y con un fuerte compromiso ligado a la calidad y la innovación, ha desarrollado una amplia gama de quesos La Serenísima Selección que incluye duros, semiduros y especiales (como Brie y Camembert), además de blandos, rallados y en hebras, procesados y untables, bajo la marca La Serenísima. Cada uno se diferencia principalmente por el tiempo de maduración y el tratamiento de la masa, dando lugar a productos con identidades bien definidas: desde opciones más suaves hasta sabores intensos. Cada uno cuenta así con su propio perfil y momento ideal de consumo: el Pategrás, de sabor levemente dulce y picante, es ideal para picadas; el Gouda se destaca por su textura firme y su aroma mantecoso; el Sardo es una excelente opción para acompañar pastas; y el Parmesano, con prolongada maduración, se caracteriza por su estructura firme y granulosa. Para una mejor experiencia y disfrutarlos al máximo, la compañía sugiere: Con una trayectoria consolidada y una fuerte apuesta por la calidad, Mastellone Hnos. continúa acompañando a los consumidores en distintos momentos de consumo, ofreciendo productos que combinan tradición, innovación y sabor, además de contribuir en una mejor calidad de vida. Para conocer más sobre sus productos, ingresar en www.laserenisima.com.ar.
Argentina fue invitado en Sabor es Polanco 2026
La cocina argentina tuvo un lugar protagónico en la última edición de Sabor es Polanco, uno de los encuentros gastronómicos más influyentes de América Latina, que se celebró el 14 y 15 de marzo en Ciudad de México. En esta edición, el país participó como invitado de honor con una propuesta que buscó mostrar la diversidad de sus productos, el talento de sus cocineros y la evolución de su cocina contemporánea. La delegación reunió a algunos de los nombres más destacados de la gastronomía nacional. Participaron el chef estrella Michelin, Gonzalo Aramburu, Dante Liporace (Buenos Aires), Gunther Moros (Misiones), Luciano Nanni (Santa Fe) y Andrés Chaijale (Córdoba). Cada uno presentó preparaciones que reflejan la identidad culinaria de sus regiones. La propuesta contó con la curaduría general de Liporace y se articuló en torno al concepto “El origen como vanguardia”, una mirada que plantea a la cocina argentina como un territorio creativo donde la innovación surge del diálogo con los ingredientes, los paisajes y los saberes locales. También formaron parte del espacio los equipos de Crizia, el restaurante estrella Michelin de Gabriel Oggero, y de la reconocida parrilla La Cabrera, considerada una de las embajadoras internacionales del asado argentino. Las catas de vinos estuvieron a cargo de la sommelier Mariana Torta, integrante de Wines of Argentina, quien presentó una selección de etiquetas de prestigiosas bodegas junto con degustaciones de productos emblemáticos del país. Argentina sorprendió con su auditorio en el que, durante las dos jornadas, el público pudo disfrutar de showcookings y experiencias gastronómicas, algo inédito para la feria y que permitió recorrer sabores representativos del país. En simultáneo, otro sector del stand funcionó como espacio de degustación de Comida Gourmet al paso. La experiencia se completó con una intervención artística en vivo del artista plástico, diseñador y escultor Mario Lange, quien acompañó los showcookings con obras realizadas en tiempo real, generando un cruce entre arte contemporáneo y cocina. Argentina también tuvo presencia en la cena de gala exclusiva de Sabor es Polanco, donde estuvo a cargo de la recepción. En esa ocasión, Liporace, Moros y Nanni presentaron tres bocados representativos del país que funcionaron como una síntesis de la propuesta gastronómica que la Argentina está llevando al mundo. Argentina consolida su presencia en los grandes escenarios gastronómicos La participación en Sabor es Polanco fue el resultado de una articulación público-privada impulsada por la Secretaría de Cultura de la Nación y PromArgentina – la agencia Argentina para la Promoción de Inversiones y el Comercio Internacional -, junto con la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA). La iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia orientada a posicionar la gastronomía argentina en el escenario internacional. En ese marco, a lo largo del año una mesa estratégica impulsará distintas acciones, entre ellas el acompañamiento a provincias a través del programa GustAR y la participación en ferias y mercados nacionales e internacionales. El objetivo es fortalecer la marca Gastronomía Argentina, ampliar la oferta exportable, promover el turismo gastronómico y consolidar al país como un referente global. Dentro de ese proceso de proyección internacional, el país tuvo recientemente una destacada participación en Madrid Fusión Alimentos 2026, uno de los congresos gastronómicos más influyentes del mundo, donde la cocina argentina se presentó como una expresión contemporánea, innovadora y con identidad propia, en diálogo con los grandes debates de la gastronomía global. A su vez, formó parte de South by Southwest en Austin, uno de los encuentros más relevantes a nivel mundial en tecnología, innovación e industrias creativas. Allí, en el marco de la iniciativa Casa Argentina, el chef Dante Liporace realizó dos cenas de seis pasos que sorprendieron al público internacional con una propuesta sofisticada basada en productos y técnicas de la cocina argentina.
Día internacional del queso: cómo se consume en Argentina
Cada 27 de marzo se celebra el Día Internacional del Queso, una iniciativa que nació en Europa —impulsada por productores de Francia e Italia— y que con el tiempo se extendió a nivel global para poner en valor a uno de los alimentos más antiguos de la humanidad. En este marco, San Ignacio —empresa santafesina con 87 años de trayectoria— destaca su recorrido en la elaboración de quesos, una categoría que forma parte de su historia productiva junto con su tradicional dulce de leche. Así como la marca es ampliamente reconocida por este último, también desarrolla una línea de quesos que refleja el mismo foco en la calidad y en la mejora de sus procesos productivos. “Venimos trabajando hace años en mejorar continuamente ‘cómo hacemos lo que hacemos’, revisando procesos y ampliando el portfolio para acompañar las distintas formas de consumo”, señala Alejandro Reca, CEO de San Ignacio. TRES PRODUCTOS, DISTINTOS MOMENTOS DE CONSUMO Dentro de su portfolio, la compañía cuenta con tres propuestas que reflejan distintos usos y perfiles: Queso azul: elaborado en su planta de Hipatia, este producto —inspirado en el paladar francés— se caracteriza por su textura cremosa y su sabor intenso y levemente picante. Actualmente, la compañía es el segundo exportador de queso azul de la Argentina. Blancrem clásico y light: un queso crema pensado para el consumo cotidiano, que se adapta tanto a preparaciones dulces como saladas. Ideal para desayunos y meriendas, pero también para cocinar, desde rellenos y salsas hasta recetas de pastelería. Disponible tanto en su versión tradicional, como light (bajo en grasas). Blancrem sin lactosa: una alternativa que responde a nuevas demandas del mercado, pensada para personas con intolerancia a la lactosa que buscan mantener el sabor y la funcionalidad del queso crema tradicional. Es la principal marca que ofrece este tipo de propuesta y que supo adaptar a las necesidades del mercado actual. EL CONSUMO DE QUESO EN ARGENTINA En Argentina, el queso ocupa un lugar central en la alimentación cotidiana: el consumo se mantiene en torno a los 12 kilos por persona al año, uno de los niveles más altos de América Latina, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA). Las preferencias muestran una fuerte inclinación por los quesos blandos —como el queso crema—, seguidos por los semiduros y, en menor medida, los duros. En tanto, variedades como el queso azul vienen ganando interés entre quienes buscan sabores más intensos. “El queso es un producto muy incorporado en la mesa de los argentinos y con usos cada vez más amplios. Hoy conviven el consumo cotidiano con variedades más intensas, que empiezan a ganar espacio en nuevas ocasiones”, agrega Reca. UN ALIMENTO MILENARIO Y EN CONSTANTE EVOLUCIÓN El queso es uno de los alimentos más antiguos de la historia: se estima que su origen se remonta a más de 7.000 años. A lo largo del tiempo, cada cultura desarrolló sus propias variantes, dando lugar a una enorme diversidad de estilos, texturas y sabores. En el caso del queso azul, su característica distintiva proviene del desarrollo del hongo Penicillium, responsable de sus vetas y de su perfil aromático. Además, se trata de un alimento con alto contenido de calcio, vitaminas y minerales. El queso crema, por su parte, tiene un origen más reciente: fue desarrollado en Estados Unidos en el siglo XIX y se convirtió en un ingrediente clave por su textura suave y su versatilidad en la cocina.
El restaurante en una tribuna que se volvió una visita obligada en Buenos Aires
En los últimos años, visitar el Mâs Monumental —el estadio más grande de Sudamérica— se convirtió en uno de los planes más buscados por los turistas que llegan a la ciudad. Al recorrido por el estadio y la historia de Club Atlético River Plate se sumó una experiencia que cambió la forma de vivir el lugar: la posibilidad de sentarse a comer dentro de la tribuna. Allí funciona Banda, el restaurante ubicado en la platea Centenario que marcó un hito al convertirse en el primero de Argentina en instalarse dentro de la tribuna de un estadio. Con mesas frente al campo de juego, el espacio propone una forma distinta de disfrutar uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol sudamericano. La propuesta gastronómica combina clásicos de la cocina argentina reinterpretados en versiones contemporáneas, sushi y una cuidada selección de vinos. La barra también suma identidad propia: su carta de cócteles está inspirada en algunos de los grandes hitos de la historia riverplatense. Muchos visitantes eligen el plan completo: la experiencia “Un Día Monumental” comienza con el recorrido por el Museo River Plate y el tour por el estadio, y termina con un almuerzo en Banda, el plan ideal para tener la foto en todos los ángulos. Con una ubicación única y una propuesta gastronómica que trasciende el universo futbolero, el restaurante se consolidó como uno de los planes más originales para quienes buscan vivir su pasión desde otro lugar: no solo desde la tribuna, sino también desde la mesa. Durante el fin de semana largo de Semana Santa —cuando Buenos Aires recibe visitantes de todo el país y del exterior— el estadio de Club Atlético River Plate vuelve a aparecer entre las paradas obligadas para quienes recorren la ciudad, junto a clásicos como el Obelisco, la avenida 9 de Julio o el Teatro Colón. Y hoy, conocer River es sentarse a comer en Banda, el restaurante que hizo mucho más rica la experiencia.
Día de la Felicidad: por qué el sushi se convirtió en uno de los gustos favoritos de los argentinos
Cada semana se realizan más de 30.000 pedidos de sushi en Argentina, según datos de la plataforma Rappi. Lo que hace algunas décadas era un plato exótico reservado para ocasiones especiales hoy forma parte de la rutina gastronómica de miles de personas, que lo eligen para compartir, celebrar o simplemente darse un gusto al final del día. En el marco del Día Internacional de la Felicidad (20 de marzo), Fabric propone reflexionar sobre el vínculo entre la gastronomía asiática y el bienestar cotidiano. En una cultura donde la comida siempre fue una forma de encuentro, el sushi encontró su lugar como un gusto frecuente: un plan para el viernes a la noche, una cena con amigos o un momento propio después de un día intenso. La expansión del sushi en Argentina es una de las transformaciones gastronómicas más notorias de las últimas décadas. Desde los primeros restaurantes japoneses que abrieron en Buenos Aires en los años ’70 —cuando apenas existían un par de locales en la ciudad— hasta hoy, la oferta creció de manera sostenida. Según datos de la asociación civil Club Gastro Japo, actualmente existen más de 800 opciones entre restaurantes, locales de take away y servicios de delivery especializados en sushi en todo el país. “Hace algunos años el sushi era una salida especial. Hoy es un gusto cotidiano. Vemos muchos pedidos que llegan al final del día, como una forma de regalarse un momento propio o compartir algo rico con amigos o familia”, señala Maximiliano Pellegrino, gerente general de Grupo Fabric. En línea con esta evolución, Fabric también incorpora nuevas tendencias gastronómicas dentro de su propuesta. El menú suma combinaciones con ingredientes como pistacchio —uno de los sabores que ganó protagonismo en la cocina internacional— junto con variedades de pescado como atún rojo y trucha, que amplían la experiencia del sushi tradicional. Por qué el sushi se asocia con momentos de felicidad Más allá del gusto, diferentes características del sushi pueden explicar por qué este plato suele vincularse con experiencias de disfrute y bienestar. Nutrientes presentes en sus ingredientes Varios componentes habituales del sushi contienen compuestos asociados con neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo. Los pescados grasos, como el salmón o el atún, aportan omega-3, un ácido graso vinculado con el buen funcionamiento del cerebro y estudiado por su relación con un menor riesgo de depresión. El arroz, base de la mayoría de las piezas, es un carbohidrato que puede favorecer la producción de serotonina, neurotransmisor asociado con la sensación de calma y satisfacción. Por su parte, el alga nori contiene minerales como yodo y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, que participan en procesos vinculados con el metabolismo cerebral. Una combinación de sabores que estimula el placer El sushi reúne distintas sensaciones que el cerebro percibe como gratificantes: la presencia de umami —propio del pescado y la salsa de soja—, texturas suaves y frescas, y el contraste de temperatura y acidez generado por el vinagre del arroz. Esta combinación puede activar circuitos de recompensa asociados con la liberación de dopamina, neurotransmisor vinculado con la sensación de placer. Una experiencia sensorial y social El contexto en el que se consume también influye en la percepción de bienestar. El sushi suele compartirse en grupo, se presenta con un cuidado estético particular y se consume en piezas pequeñas, lo que transforma la comida en una experiencia más pausada y social. Los rolls recomendados de Fabric para celebrar el Día de la Felicidad: Pistacchio NikkeiTrucha, queso de pistacho y toffee de pistacho. Fabric SalmónSalmón, palta y queso crema, envuelto en arroz y rebozado en panko por fuera. Tuna AjicaAtún, palta, ají amarillo y huevas. TropicalSalmón y queso crema, envuelto en mango, con salsa de maracuyá y batata frita.
Cervecería y Maltería Quilmes lleva invertidos más de 8,6 millones de dólares en proyectos de eficiencia y resiliencia hídrica en el país
En el marco del Día Mundial del Agua, Cervecería y Maltería Quilmes informó que mejoró un 21% la eficiencia hídrica en sus cervecerías y plantas de Argentina -equivalente a 846 mil piletas olímpicas de agua- en los últimos cinco años, consolidando una tendencia sostenida de reducción en el consumo del recurso. Estos avances son resultado de una gestión eficiente interna que lleva adelante la compañía sostenida en tres pilares: reducción del consumo en cervecerías y plantas de gaseosas mediante nuevas tecnologías, reúso interno de efluentes tratados y reutilización comunitaria del agua de efluente tratada para, limpieza de espacios, riego de cultivos restringidos y uso industrial. El agua es el ingrediente principal de la cerveza —representa cerca del 90% de su composición— y también un recurso esencial para las comunidades. En este contexto, Cervecería y Maltería Quilmes lleva invertidos más de 8,6 millones de dólares en los últimos cinco años en proyectos de eficiencia y resiliencia hídrica en el país, como parte de su estrategia de gestión responsable del recurso. “La seguridad hídrica es uno de los desafíos más complejos que enfrentamos como humanidad. Como compañía buscamos soluciones basadas en la ciencia, la tecnología y la naturaleza que nos permitan regenerar el impacto y, al mismo tiempo, contribuir a la disponibilidad y calidad del agua en las comunidades cercanas a nuestras operaciones”, señaló Juan Mitjans, director de Asuntos Corporativos de Cervecería y Maltería Quilmes. Amunas, una solución basada en la naturaleza que llega por primera vez al país impulsada por Cervecería y Maltería Quilmes Como novedad, Cervecería y Maltería Quilmes presentó Amunas, un nuevo proyecto de regeneración hidrológica que se desarrollará en Mendoza junto con el Ministerio de Energía y Ambiente de la Provincia, bajo un modelo de articulación público-privada. La iniciativa, orientada a mejorar la recarga de acuíferos y restauración de biodiversidad en zonas de montaña, será la primera implementación de este tipo en la Argentina. El proyecto Amunas, zanjas de infiltración que recupera el ciclo hidrológico, pone en valor una técnica ancestral de “cosecha de agua”, originaria de Perú que recobra la tradición de los aljibes mendocinos, contempla la ampliación de una zanja de retención de aproximadamente una hectárea, con el objetivo de incrementar la recarga de agua en el acuífero en alrededor de 800000 litros anuales, fortalecer la biodiversidad local y complementar la retención de la escorrentía. La propuesta fue seleccionada en el marco de una convocatoria abierta lanzada por la compañía en 2025, orientada a identificar soluciones innovadoras para la gestión del agua en contextos de escasez hídrica. Tras un proceso de evaluación técnica, se eligió el proyecto presentado por el Grupo La Ciudad Posible en alianza con Fundación Hábitat, por su potencial de impacto, escalabilidad y contribución a la regeneración ecosistémica. “La construcción de Amunas, una sabiduría ancestral, en Mendoza recupera la historia de los aljibes, y sumado a la ciencia contemporánea resulta una inversión estratégica para la seguridad hídrica, la biodiversidad y la resiliencia del oasis mendocino. De esta manera, se aborda de una manera concreta y simultáneamente las tres crisis actuales: déficit hídrico, degradación ecosistémica y riesgo aluvional”, explicó Ana Carolina Herrero, especialista de resiliencia hídrica y climática de La Ciudad Posible y Fundación Hábitat & Desarrollo. La compañía también impulsa en Mendoza distintas iniciativas orientadas a mejorar la disponibilidad y calidad del agua, entre ellas el Fondo de Agua del Río Mendoza, programas de restauración de biodiversidad como Sumá Nativas y alianzas para el monitoreo ambiental y la prevención de incendios forestales, como Satellites on fire – a disposición del Plan Provincial del Manejo del Fuego del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza- que integra en una sola plataforma satélites, cámaras en torres y una IA propia para detectar, alertar y monitorear incendios en tiempo real en más de 9,1 millones de hectáreas.
El negocio de los hongos crece en Argentina: la empresafamiliar que abastece hasta el 50% del mercado
El negocio de los hongos frescos gana cada vez más espacio en Argentina. El consumo de este alimento viene creciendo alrededor de 6% anual, en línea con una tendencia global impulsada por cambios en los hábitos alimentarios. Su consumo comenzó a expandirse más allá de la gastronomía profesional y hoy forma parte de la cocina cotidiana de muchos hogares. En ese escenario, empresas del sector avanzan con inversiones para ampliar su capacidad productiva. Una de ellas es Hongos del Pilar, que proyecta una inversión de US$ 3 millones durante 2026 para expandir su infraestructura e incorporar nuevas tecnologías. El objetivo es aumentar su producción y alcanzar 3 millones de kilos anuales hacia 2030. Actualmente, la compañía produce más de 2 millones de kilos de champignones y portobellos por año desde su planta de 13.500 m² en la provincia de Buenos Aires, desde donde abastece entre el 45% y el 50% del mercado nacional de hongos frescos. Con 235 empleados, se consolidó como uno de los principales actores de esta industria en el país. El crecimiento del negocio también se refleja en sus números. Hongos del Pilar registró una facturación estimada de US$ 8 millones en 2025 y proyecta alcanzar US$ 11 millones en 2026, con una red de distribución que se concentra principalmente en el Gran Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. La historia de la empresa es, en gran parte, un reflejo de cómo se desarrolló esta industria en el país. A comienzos de los años 80, conseguir hongos frescos de calidad en Buenos Aires no era sencillo. Los restaurantes los pedían cada vez más, pero los proveedores eran escasos y los tiempos de entrega resultaban poco confiables. Frente a esa situación, Gustavo Calderón, fundador de la empresa, tomó una decisión poco habitual para la época: empezar a cultivarlos él mismo. Sin experiencia previa en el sector, alquiló una vieja criadora de pollos, la adaptó como sala de cultivo y comenzó a producir. Por la mañana trabajaba en la producción y por la tarde salía a vender. Ese emprendimiento familiar, que nació de forma casi artesanal, se convirtió con el tiempo en Hongos del Pilar. El crecimiento de la compañía también estuvo ligado a una transformación más amplia del mercado. Durante años, el consumo de hongos en Argentina estuvo concentrado en restaurantes y hoteles. Con la expansión de los supermercados y la incorporación de nuevos hábitos alimenticios, el producto empezó a ganar espacio en las góndolas y, progresivamente, en la cocina cotidiana de los hogares. Una de las características que explica el crecimiento de esta industria es su dinámica productiva. A diferencia de la mayoría de los cultivos agrícolas, el hongo se produce en ambientes completamente controlados. La temperatura, la humedad y los niveles de dióxido de carbono se regulan de manera constante para recrear las condiciones ideales de crecimiento. Este sistema permite mantener la actividad durante los 365 días del año, con cosechas continuas y una oferta estable para el mercado. “Se trata de una producción que requiere planificación y control permanente. Cada sala funciona con ciclos coordinados que permiten mantener la calidad y asegurar el abastecimiento constante de nuestros champignones y portobellos”, explica Marcos Calderón, gerente general de Hongos del Pilar. “Nuestro objetivo es seguir ampliando la capacidad productiva y acompañar el crecimiento del consumo en el país”. En un contexto donde crece la demanda de alimentos nutritivos y de origen vegetal, el sector de los hongos frescos comienza a consolidarse como una agroindustria con fuerte potencial de crecimiento en Argentina. En ese escenario, empresas como Hongos del Pilar buscan ampliar su escala productiva y acompañar la evolución del consumo en el país.
